Tradiciones en salsa verde y otros relatos explora la jocosidad de los siglos pasados

Escrito por el peruano Ricardo Palma, el conglomerado de textos titulados Tradiciones en salsa verde y otros relatos explora la jocosidad y cotidianidad en los siglos XIX y XX, a través de personajes históricos y otros expuestos a rumores y malestares públicos.En total se trata de 18 relatos que describen el proceso independentista, la etapa republicana y el tiempo colonial de Perú, publicados por la Fundación Biblioteca Ayacucho en 2008.

Tensiones en la institución religiosa, corrupción, injusticia popular, desconfianza frente a la autoridad pública, exposición pública de la nobleza y señores de la sociedad, así como el lado humano y humorista de personajes históricos se dan cita en el texto editado por vez primera en el último tercio del siglo XX, luego de la muerte de su autor.

Un primer relato acerca al lector con la figura amable del Libertador Simón Bolívar. Se trata de la narración “La pinga de Bolívar” que describe una anécdota del patriota a su paso por la capital de Perú:

Después de que el ejército bolivariano ganara heroicamente la Batalla de Junín, un grupo de soldados se acerca a Bolívar para elogiar la osadía de los lanceros de Colombia. Sin embargo, con emoción y espontaneidad recibieron una expresiva respuesta. “¡La pinga! Vivan los lancero del Perú!” exclamó el Libertador.

En el prólogo del libro, el escritor venezolano Alberto Rodríguez Carucci explica que el venezolanismo ‘la pinga’ se traducía en aquel momento como “¡Negativo!¡No es así!”.

Un segundo relato expone humanamente a Bolívar en líneas de Palma. La descripción “Un desmemoriado” traslada al lector a la Bolivia de 1825 cuando un llanero venezolano ofrecía la bienvenida al Padre de la Patria.

Cuentan las páginas que, como rezaba la tradición, el hombre debía ofrecer unos versos de bienvenida a Bolívar. Don Nicolás Medina guardaba en su memoria las palabras a decir pero cuando tuvo la estampa heroica del hombre en frente olvidó todo en un santiamén.

” Excelentísimo Señor… (gran pausa) Excelentísimo Señor Libertador (más larga pausa) y dándose una palmada en la frente, exclamó -¡Carajo! Yo no sirvo para estas palanganadas, sino para meter lanza y sablear gente”, fue lo único que alcanzó a mencionar el soldado.

Más allá de Bolívar, las páginas manifiestan el costumbrismo peculiar de la época. En “La cosa de la mujer” el autor se refiere a ‘la moda del faldellín’, que consistía en disimular “las redondeces de la barriga” para que la gente observara una figura esbelta y bien conservada.

Las mujeres tendían a colocar alrededor de su falda un cordón de membrillo que resaltaba el busto y escondía cualquier exceso de carne prominente o flácida.

Sin embargo, los pueblerinos intentaban hacer fracasar el estilo al arrojar cáscaras de frutas a las calles para provocar caídas espontáneas en las féminas, sin importar órdenes sociales.

Pasa, entonces, que una mujer cae en la trampa y su cuerpo rueda por el pastoso suelo. “La madama de nuestro relato no había de ser la excepción de la regla, y en la caída, viniósele sobre el pecho parte de la delantera del faldellín junto con la camisa” cuenta Palma.

Al quedar expuestas barriga y parte del pecho, un hombre se acerca a la apenada mujer para ofrecer su ayuda y honesta opinión, que lejos de aclarar la atmósfera la enviste de picardía y humor popular.

“Lo que es cosa igual, pudiera ser que no, pero parecidas, con vello de más o de menos y hasta pelonas, crea usted, señora mía, que he visto algunas”, arroja sutilmente el hombre y con eso el relato llega a su desenlace.

En otra narración un obispo colombiano quedará al desnudo con las descripciones del autor, pues después de dibujarlo como “santo de cuerpo” lo declara carente de virtudes eclesiásticas por ofrecer escasamente enseñanzas litúrgicas al pueblo y por atender “sin ánimos” sus obligaciones evangelistas.

De ese modo, el poeta, dramaturgo, ensayista y narrador peruano teje una manta de humor que no se queda en una época sino que se hace vigente en la memoria popular de los pueblos latinoamericanos.

El texto, además de estar impreso, está disponible en formato digital en el portal digital de la Biblioteca Ayacucho.

Manuel Ricardo Palma Soriano nació en Lima, Perú, el 7 de febrero de 1833 y murió en la misma ciudad el 6 de octubre de 1919. Es considerado el escritor tradicionalista de su país y también desempeñó cargos políticos como senador de la República.

Otros de sus relatos son Virreinatemonio de los Andes, La bohemia de mi tiempo y otras narraciones costumbristas./AVN

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