Colón en 10 pecados

El Heraldo.co

1. De nombre… Cristóbal: La más aceptada de las versiones establece que Cristóbal Colón nació en Génova, Italia, en 1451. Murió, triste y enfermo, en Valladolid en 1506. Hijo de humildes tejedores, se interesó desde niño por la navegación y llegó de joven a ser grumete. Casó a los 26 años, tuvo a su hijo Diego y enviudó joven. Movido por la idea de llegar a las Indias Orientales, en donde supuso hallaría riquezas, residió en el monasterio de La Rábida, desde donde los monjes intercedieron para que los Reyes Católicos lo recibieran por primera vez en 1484. Zarpó de Palos de Moguer el 3 de agosto de 1492.

2. Por accidente o por error…

En La Pinta viajaba un marinero anónimo, Rodrigo de Triana, primer europeo que vería la tierra de Cipango o de Katay (China), que era lo que buscaban. Llegaron a tierra firme y desembarcaron en una isla a la que los nativos llamaban Guanahaní, y la que en un solemne pecado Colón llamó San Salvador. Luego llegó a Cuba, Haití y Dominicana. La historia de Colón es la historia de un error, del que solo lo libraría –ya muerto el Almirante– alguien llamado Américo Vespucio.

3. Origen de las ternas

Colón firmó con los Reyes ‘Las capitulaciones de Santa Fe’, donde se habla de dos instituciones que continúan vigentes en la América Hispana: el 10% y las ternas. Los Reyes nombraban a Cristóbal su Almirante y Virrey perpetuo en todos los mares y tierras que descubriese. Para gobernar, los Reyes elegirían un representante de una terna presentada por Colón, y el Almirante tendría la décima parte de todas las riquezas producidas por las nuevas conquistas.

4. Afortunados nosotros

En medio del infortunio que ha sido la Historia de esta América Latina –expresó un escritor–, los latinoamericanos contamos con la suerte de saber en qué momento preciso de qué día y con qué frase, empieza la fructífera y gloriosa Literatura Hispanoamericana. Esa frase es la que el Almirante consigna en su bitácora el 12 de octubre de 1492, al referirse al grito que el marinero Rodrigo de Triana emitió desde el carajo de la carabela La Niña: “¡Tierra a la vista!”. “El carajo en jerga marinera se refiere al mástil mayor y por metonimia a la canastilla del palo mayor de un navío de velas”.

5. ¡Empezó el desorden!

La Santa María había naufragado al estrellarse contra unos arrecifes. El Almirante ordenó que se usaran sus maderos para levantar un fuerte, el que habría de convertirse en el primer asentamiento español del Cipango. Trabajó con la ayuda de los indios Guacanagarix y llamó al fuerte ‘Navidad’. Al regresar a España dejó 40 hombres a cargo del lugar, con la orden de que iniciaran el proceso de colonización, de que respetaran a los caciques y no hicieran cautivos a los indios. El 4 de enero de 1493 lo vieron partir con el oro que había atesorado, y pleno de gozo al saber que podría dar a los Reyes Católicos la noticia del hallazgo.

6. El huevo de Colón

Cuenta la leyenda que, luego de ‘descubierto’ el Nuevo Mundo, en una cena con varios nobles, Colón fue tratado de simple aventurero bajo el argumento de que cuanto había hecho solo correspondía al hecho de haber navegado más días hacia Occidente que cualquier otro marinero. Ofendido, Colón pidió que trajeran un huevo a la mesa y solicitó a los nobles que pusieran el huevo “de pie”. Varios lo intentaron, pero cada vez el huevo se inclinada hacia alguno de los lados y caía. Entonces, Colón golpeó una de las puntas del huevo contra la mesa, achatando el extremo, y pudo colocarlo “de pie”. Con ello quiso decir que luego de saber de una hazaña, cualquiera puede realizarla.

7. El brujo de Colón

De todos los viajes, el cuarto y último, de 1502 a 1504, fue el más azaroso: problemas de abastecimiento, rebeliones, motines y quebrantos de salud. De acuerdo con la bitácora, ha pasado a la Historia una anécdota que muestra sus conocimientos de astronomía tanto como su ánimo inteligente y sagaz. Una noche, un grupo de indígenas irrumpió en su camarote dispuestos a quitarle la vida. Colón les dijo que su dios, el de él, se vengaría borrando la luna del cielo esa misma noche. Los indígenas rieron, y luego la risa se transformó en estupor cuando vieron que lo anunciado por Colón empezaba a ocurrir. Colón traía cartas de astronomía y sabía que aquella noche tendría lugar un eclipse.

8. Cría cuervos

Ni el gran Almirante ni sus hijos y hermanos llenaron las expectativas de los soberanos españoles. Pronto, entraron en conflicto con los otros peninsulares en las islas del Caribe y, no habiendo encontrado las riquezas descritas por Marco Polo y apenas imaginadas por ellos, agredieron a los indígenas y vendieron a muchos de ellos como esclavos. Con aquello, contrariaron lo dispuesto por Sus Majestades, las que habían ordenado que los nativos fueran tratados como súbditos de Castilla. De modo que Francisco de Bobadilla fue enviado al Nuevo Mundo con instrucciones de apresar a Colón, quien fue conducido a España con sus hermanos, con grilletes, como delincuentes.

9. Siguió sus viajes

El Almirante y Virrey Cristóbal Colón solo dejó de viajar en 1898; es decir, 406 años después de su primera partida desde Palos de Moguer en 1492. En ese 1898 descansó por fin en un lujoso catafalco en la Catedral de Sevilla. Allí sigue reposando su cuerpo, luego de largos viajes tras su muerte. Había sido enterrado en Valladolid, desde donde sus restos fueron trasladados al Monasterio de la Cartuja en Sevilla. Luego, en 1542, a Santo Domingo, por deseos de su hijo Diego. En 1795, la isla fue sometida por los franceses, y los restos del Almirante trasladados a La Habana, desde donde llegaron por fin a descansar en paz en la tierra de Rodrigo de Triana: Sevilla.

10. El Guaicaipuro

La fecha del desembarco en Guanahaní, 12 de octubre, se convirtió en conmemoración y de reivindicación en muchos países. España la adoptó como Fiesta Nacional y Día de la Hispanidad, y los Estados Unidos festejan el Columbus Day. Recientemente, Venezuela cambió la denominación de Día de Raza por Día de la Resistencia Indígena, y el Consejo Nacional Indio de ese país exigió que se desmontaran las estatuas en honor de Colón y que fueran reemplazadas por las del cacique Guaicaipuro, guerrero que se enfrentó a los españoles. A propósito, el maestro Jairo Aníbal Niño afirmó: “Cada país de esta América mestiza tiene, sin lugar a dudas, un héroe terrígeno similar a Guaicaipuro”.

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